No es el aniversario que esperaba su hinchada. Este 2 de noviembre, Rangers de Talca celebra 124 años de historia, pero lo hace en medio de un presente deportivo que dista bastante de las grandes páginas que ha escrito la institución a lo largo de su trayectoria.
El cuadro maulino ha vivido una de sus temporadas más complicadas de los últimos años. Los resultados adversos, la irregularidad futbolística y su ubicación en la parte baja de la Primera B marcaron una campaña que tiene al Rojinegro comprometido con el descenso a Segunda División.
La derrota frente a Cobreloa y las dificultades para revertir su situación deportiva terminaron instalando la preocupación entre sus seguidores. A ello se sumó la suspensión de la última fecha del campeonato, luego de la resolución de primera instancia del Tribunal de Disciplina sobre San Marcos de Arica, situación que abrió un nuevo escenario para la definición de la categoría.
Los 124 años encuentran a Rangers lejos de los momentos de gloria que también forman parte de su historia, como el subcampeonato de Primera División de 1969 y sus títulos de Primera B.
COMPROMISO
Sin embargo, hay algo que permanece intacto: el compromiso de su hinchada. Los colores rojo y negro siguen movilizando a miles de talquinos que acompañan al equipo incluso en sus etapas más difíciles.
Hoy, más que una celebración marcada por los resultados, el aniversario representa una oportunidad para reflexionar sobre el rumbo institucional y deportivo de un club centenario que necesita recuperar protagonismo y devolverle las alegrías a su gente.
Porque 124 años de historia merecen mucho más que sobrevivir a las dificultades. Rangers necesita volver a estar a la altura de su tradición y de una hinchada que nunca ha dejado de creer.














