El complejo presente de Rangers sigue dejando repercusiones, y esta vez fue su entrenador, Vera, quien asumió el momento con un discurso directo y sin rodeos, evidenciando preocupación por lo que ocurre dentro del camarín.
“Tengo que estar con el látigo para que no pase lo que está pasando”, señaló el DT, marcando su postura frente a la irregular campaña que atraviesa el cuadro talquino.
Pero más allá de lo futbolístico, el técnico puso el foco en un aspecto que considera clave: la comunicación entre los jugadores.
“El equipo habla poco pero yo no le echo la culpa a este equipo, la generación hoy es así”, explicó, apuntando a un fenómeno generacional que, según él, impacta directamente en el funcionamiento colectivo.
SITUACIÓN
En ese contexto, detalló cómo esta situación se replica dentro de la cancha. “Si usted pone a una generación de esta en un camarín, no se hablan, están metidos en el teléfono, entonces eso se traspasa a la cancha, no se hablan, incluso pueden estar al lado hablando pero están chateando, se mandan mensajes entre ellos”, agregó.
Finalmente, Vera reconoció que ha pensado en tomar medidas más estrictas, aunque por ahora no las considera adecuadas. “Tendría que quitarles los teléfonos pero no creo que sea lo más conveniente”.
Rangers buscará revertir su presente en los próximos desafíos, en medio de un proceso donde el cuerpo técnico intenta recuperar no solo el rendimiento, sino también la conexión dentro del grupo.














