Lo del grave accidente automovilístico sufrido por el volante argentino Mauro González, en la madrugada del pasado viernes, viene a sumar una seguidilla de situaciones complejas y negativas que ha debido lamentar el equipo de Rangers en apenas tres meses de la temporada 2026 en la liga de ascenso.
En los primeros días de enero se celebraba con “bombos y platillos” la llegada de nuevos inversionistas que adquirían el 50 por ciento de la propiedad, hasta ese entonces de absoluta pertenencia de Felipe Muñoz.
Sin embargo, en un par de meses pareciera que todo se ha ido derrumbando fuera y dentro de la cancha.
En materia de resultados, la campaña ha sido pobre y se tocó fondo en la derrota sufrida en el clásico contra Curicó Unido, revés que generó enfrentamientos entre algunos hinchas y jugadores en las afueras del hotel de concentración y la desvinculación del cuerpo técnico liderado por Erwin Durán, quien nunca logró convivir con parte de la propiedad, tuvo diferencias con integrantes del plantel y, en algunos casos, utilizó un pésimo manejo comunicacional que fue quebrando el vestuario.
Pero ojo, la salida de Durán no fue algo tan simple de analizar. Rangers, por sexto campeonato consecutivo, cambia al entrenador con el cual inicia el proceso, lo que significa incurrir en un gasto adicional, considerando que hay que indemnizar y, al mismo tiempo, gastar en otro entrenador. Ese ejercicio lo ha hecho Rangers en las últimas seis temporadas.
Además, la llegada de Jaime “Pillo” Vera significa el técnico número 16 que llega desde la propiedad de Felipe Muñoz, iniciada en el año 2018, y el sexto bajo la gestión de un hiper cuestionado Mauricio Segovia, desde que asumió en agosto de 2023.
No hay duda de que la fórmula o el perfil ha sido el errado o está ya en un franco agotamiento. Rangers requiere con urgencia detener su marcha, pensar, analizar y definir bien qué es lo que está buscando o quiere para lograr el anhelado ascenso. Más bien, se requiere un análisis profundo, un ordenamiento y una solidez estructural que el día de mañana permita llegar consolidados a la división de honor.
Por ahora, la tarea del “Pillo” Vera es ganar terreno en la tabla e ir dejando atrás una larga lista de lesionados, la ausencia prolongada de Javier Araya y el duro golpe aportado por Mauro González y su accidente.














