En busca de asegurar la viabilidad económica y el normal desarrollo del campeonato, los clubes de la Segunda División Profesional acordaron una serie de modificaciones a las bases del torneo 2026, tras una sesión realizada el pasado 8 de enero junto a la ANFP.
Uno de los puntos centrales es la implementación de un tope salarial mensual de 23 millones brutos para el plantel profesional de cada club, medida que apunta a ordenar los presupuestos y evitar incumplimientos laborales. A ello se suma la exigencia de contar con un plantel profesional mínimo de 12 jugadores, todos con contrato vigente y habilitados para competir a más tardar el 1 de marzo de 2026.
En el ámbito financiero, también se definió un nuevo sistema de garantías, el cual exigirá a las instituciones presentar un respaldo equivalente a un mes de remuneraciones brutas del plantel profesional, permitiéndose alternativas como pólizas de seguro, siempre ajustadas a la normativa vigente del fútbol profesional chileno.
DEPORTIVO
Desde lo deportivo, el campeonato mantendrá un formato de dos ruedas bajo el sistema de todos contra todos, y su inicio fue programado para el último fin de semana de marzo de 2026, otorgando mayor margen a los clubes para completar sus procesos administrativos previos al arranque oficial.
Las medidas buscan ordenar una categoría que en los últimos años ha enfrentado problemas estructurales, como retrasos en pagos y sanciones, y establecer un marco más sostenible para la temporada 2026, en la que Deportes Linares será uno de los protagonistas.
Foto: Deportes Linares














