Una de las grandes noticias que ha marcado el inicio de la nueva temporada en Rangers de Talca es la destitución de su kinesiólogo Miguel Salas, profesional que estuvo ligado al Club durante cerca de dos décadas y que se convirtió en una figura de permanente trabajo silencioso junto al plantel rojinegro.
La decisión, que generó sorpresa y ruido en el entorno piducano, fue comunicada directamente por el gerente general Daniel Mejías. Sin embargo, según el propio Salas, el despido no sería responsabilidad de la nueva administración que arribó.
En diálogo con Gigante Deportivo, el kinesiólogo señaló que Daniel Mejías “me informó el despido, pero entiendo que no es una decisión de las personas que llegaron, sino una decisión ya tomada por gente que ya estaba en Rangers”, expresó.
FORMA
La forma en que se produjo su salida fue uno de los puntos que más afectó al profesional, considerando el arraigo, la historia y los años de servicio que mantenía con la institución.
“Eso es doloroso”, reconoció Salas, evidenciando el golpe emocional que significó el cierre de su ciclo.
No obstante, sus declaraciones más duras apuntaron directamente a la dirigencia deportiva, cuestionando que no fuera el gerente deportivo quien asumiera la responsabilidad de comunicarle la decisión de manera directa.
“Lo que más me dolió fue que pusieron en aprietos a un Gerente (Mejias) que no se lo merecía, tenía que haber venido el gerente deportivo (Mauricio Segovia), sentarse de frente conmigo y decirme ‘mira Miguel tú no sigues por esto y por esto y listo”.
Una salida que no solo marca el fin de una etapa, sino que también abre un debate sobre el trato a quienes han sido parte de la historia institucional del cuadro piducano.














