Ya está todo preparado, entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre, el Parque Deportivo Estadio Nacional se convertirá en el escenario donde los mejores atletas escolares de Chile se medirán en busca de la gloria. Allí, la región del Maule tendrá un rol protagónico, con una delegación que refleja esfuerzo, talento y sueños compartidos.
Son 40 los atletas escolares que levantarán con orgullo la bandera del Maule en la cita nacional: 34 en el atletismo convencional (17 damas y 17 varones) y 6 en el atletismo adaptado (3 damas y 3 varones). Cada uno de ellos recorrió un camino exigente que comenzó en las pistas comunales, siguió en lo provincial y encontró su cúspide en lo regional.
Superaron cada prueba, cumplieron con los estándares y hoy se ganaron el derecho de estar en lo más alto del deporte escolar chileno. No son solo estudiantes que compiten. Son el reflejo del esfuerzo, la disciplina y los sueños de toda una región que los alienta a dejar huella.
Las metas son variadas, pero todas valiosas, mejorar sus marcas personales, instalarse en una final, subirse al podio y, para los más ambiciosos, ser parte del equipo nacional que viajará a Paraguay en el mes de diciembre próximo al certamen sudamericano. Cada paso, cada esfuerzo, tiene el mismo valor cuando se hace con el corazón.
Hay nombres que ya inspiran. Violeta Radrigán y Simón González, campeones nacionales de los Juegos Deportivos Escolares del año pasado, demostraron que desde el Maule también se conquista la élite. Ellos ya saben lo que es representar a Chile en el extranjero, en Bucaramanga, Colombia, donde incluso lograron medallas internacionales. En el Atletismo Adaptado, el estandarte lo lleva Emmanuel Flores, campeón nacional vigente y elegido como el mejor deportista adaptado de la cita pasada, un ejemplo de superación y motivación para sus compañeros.
Pero ningún logro llega solo. Detrás de esta delegación hay un equipo técnico de 7 entrenadores que son parte fundamental del proceso. Su labor es guía, respaldo y motivación. Todos tienen experiencia en eventos internacionales y han aportado al medallero nacional, lo que garantiza que los nuestros estarán acompañados por profesionales de primer nivel.
El Maule viaja con la frente en alto, con la ilusión de cada deportista y el respaldo de una región que cree en ellos. Este no es solo un viaje a competir, es una muestra de que el trabajo en etapas formativas funciona, de que el deporte escolar es semillero real y de que el futuro del atletismo chileno puede escribirse con acento maulino.
Estos Juegos Escolares no son solo una vitrina, son una oportunidad de dejar huella. El desafío está en la pista, pero también en el orgullo de saber que cuando nuestros jóvenes compiten, lo hacen llevando con ellos la historia, el esfuerzo y la esperanza de toda una región.
Por eso, el llamado es claro, apoyemos a nuestros atletas escolares. Aplaudamos sus logros, alentemos sus esfuerzos y sintamos cada competencia como propia, porque cada salto, cada carrera y cada medalla que consigan, será también un triunfo para toda la región.














