Curicó Unido atraviesa un cierre de temporada lleno de complicaciones. A su compleja ubicación en la tabla de posiciones (penúltimo como 24 unidades), que lo mantiene peleando por no caer en la zona de descenso, se suma una alerta administrativa. Es el equipo con mayor deuda de minutos sub-21 en el torneo, según el último informe publicado en la web oficial de la ANFP.
El conjunto dirigido por Damián Muñoz acumula un déficit de 350 minutos para completar los 1.890 que obligatoriamente deben disputar jugadores nacidos en 2003 o posteriores (con el doble de valor si nacieron en 2005 o después).
Esto implica que, en promedio, los albirrojos deberán alinear a un juvenil al menos 70 minutos por partido en las cinco fechas restantes, o bien apostar por futbolistas como el lateral Lionel Hidalgo, de categoría 2005, que pueden aportar el doble de tiempo en cancha.
LUGAR
La situación coloca a Curicó en el primer lugar entre los equipos con mayor retraso en esta materia. Lo siguen Deportes Santa Cruz (343 minutos), Deportes Temuco (303), San Marcos de Arica (301), Universidad de Concepción (238), Santiago Morning (186), Antofagasta (156), Copiapó (123) y Santiago Wanderers, que apenas debe completar 17 minutos en este ítem.
El desafío es doble para los torteros. Sumar puntos vitales para asegurar su permanencia y, al mismo tiempo, cumplir con la reglamentación que exige el uso de futbolistas jóvenes. De no alcanzar los 1.890 minutos, el club arriesga pérdida de puntos y sanciones económicas, tal como establecen las bases del torneo 2025.
En contraste, Rangers de Talca ya cumplió con esta obligación con holgura, gracias al aporte de sus canteranos Agustín Mora y Javier Araya, quienes consolidaron la meta antes del tramo final del campeonato.
Con el duelo ante Deportes Antofagasta programado para el 05 de octubre, a las 12.30 horas, Curicó Unido deberá administrar con precisión su plantilla juvenil y sus resultados, en un tramo decisivo que puede definir su futuro en la Liga de Ascenso.














