Los árbitros de taekwondo también debemos hacer carrera, al igual que los deportistas, para clasificar a los Juegos Olímpicos.
En ese camino, la primera selección se realizó en enero de este año en Sogamoso, Colombia.
Este proceso se divide por continentes, ya que es mucha la cantidad de personas que se presentan.
En América, esta vez fuimos aproximadamente 60 quienes participamos en este training. No cualquiera puede presentarse: para hacerlo debemos ser árbitros internacionales y cumplir con ciertos requisitos.
Desde Chile hasta Canadá, quienes nos dedicamos al arbitraje estamos constantemente preparándonos en nuestros países, participando en eventos de la Unión Panamericana y, en algunos casos, también arbitrando a nivel de la Federación Mundial.
Por eso, no llegamos a este training a prepararnos, sino a rendir evaluaciones.
Fueron cuatro días de intenso trabajo: práctica de señales, práctica de puntuación, pruebas teóricas, evaluaciones físicas y médicas. Tras esos cuatro días dedicados completamente a las evaluaciones, vino la espera.
Casi dos meses después llegaron los resultados y, tras aprobar, solo quedaba esperar la primera invitación. Esta será para el Mundial Juvenil que se realizará en Taskent, Uzbekistán, en abril. Ser invitado entre los primeros da tranquilidad y confirma que uno está dentro de una buena primera selección.
Ahora toca seguir trabajando, porque este 2026 se disputarán los Juegos Olímpicos de la Juventud en Senegal, el primer gran objetivo.
Luego vendrá el desafío de mantenerse en carrera y seguir dando lo mejor para alcanzar el sueño final que compartimos con los deportistas: los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.














