El rendimiento en los deportes en equipo depende de la coordinación y toma de decisiones, siendo un tema muy interesante en la investigación deportiva. Por lo mismo se han postulado conceptos como el “modelo mental compartidos y modelos mentales en equipo”, que se refiere a que los miembros de un equipo logran tener una visión coordinada ante la respuesta de diferentes estímulos, la interacción emocional de miembros de un equipo y el funcionamiento general de este.
Se ha podido observar que en deportistas que componen un mismo equipo existe activación de estructuras del sistema límbico sincronizadas, tanto en la exposición a eventos deportivos positivos, neutros y negativos. Las estructuras cerebrales que presentan activación son el giro cingulado, hipocampo y el área tegmental ventral, todos ellos asociados a memoria, emociones y sistema de recompensa.
Las neuronas espejo, de igual forma cumplen un rol muy importante en los deportes en equipo. Pero ¿Qué son las neuronas espejo? Son células que se encuentran en nuestro cerebro y cumplen la función como lo dice su nombre como un espejo. Esto quiere decir que cuando realizamos una acción como por ejemplo patear una pelota, lanzar un balón o golpear con una paleta la pelota. Así como observar a otra persona realizar estas acciones, se activan nuestras neuronas espejo. En deportistas de un equipo se ha identificado que la activación de neuronas espejo se encuentran sincronizadas, por lo que la respuesta se encuentra coordinada y esta es más eficaz y eficiente, lo que se traduce en un mayor rendimiento deportivo. Siendo un tipo de comunicación no verbal. Por lo mismo se ha identificado que entre mayor cantidad de tiempo un equipo se mantenga con los mismos integrantes en el tiempo y mayor tiempo inviertan en entrenamientos en conjunto, mayor rendimiento tendrá el equipo. Sumado al acompañamiento emocional y físico de cada uno de sus integrantes.














