El Accidente Cerebro Vascular conocido como ACV, ictus o derrame cerebral, sucede cuando se interrumpe la circulación sanguínea a nivel cerebral, provocando un bloqueo de la circulación sanguínea conocido como ACV Isquémico, o por la rotura de un vaso sanguíneo conocido como ACV hemorrágico.
Las consecuencias de la lesión van a depender de la localización del ictus y las áreas afectadas tanto de manera específica como las áreas adyacentes a la lesión.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes cerebrovasculares son la segunda causa de muerte a nivel mundial. En Chile el ACV afecta a 130 personas por cada 100.000 habitantes, siendo la primera causa de discapacidad cognitiva y física en adultos de nuestro país.
La región del Maule se encuentra dentro de las 4 regiones con el mayor índice de accidente cerebrovascular, superando el promedio nacional.
El ejercicio físico juega un rol fundamental en la prevención del riesgo a sufrir un accidente cerebrovascular, disminuyendo el riesgo en un 25% aproximadamente, según investigaciones en el área. Ya que el ejercicio físico continuo y permanente ayuda a controlar factores de riesgo como lo son la hipertensión, diabetes y el colesterol alto.
Debido a que el ejercicio físico promueve una mejor circulación sanguínea, asegurando que el cerebro reciba una adecuada cantidad de oxígeno y nutrientes, lo que ayuda a prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Otra característica del ejercicio físico es la regulación de la presión arterial. También se ha evidenciado que el ejercicio aumenta el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL – colesterol bueno), y eliminar el colesterol LDL (colesterol malo).
Con respecto al azúcar en sangre, se sabe que daña los vasos sanguíneos a través del tiempo aumentando la probabilidad de formación de coágulos.
A nivel cerebral el ejercicio físico reduce la inflamación, disminuyendo el riesgo de ACV, y mejora la memoria, concentración, atención y la función cognitiva en general.
Solo 30 minutos del día dedicados a la actividad física diaria, puede ser la mejor apuesta que estemos realizando para el cuidado de nuestra salud física y mental.














