Es popular el dicho: “los jugadores pasan, la gente queda”, pero hay casos donde los jugadores quedan arraigados en la zona.
Una historia que en Rangers de Talca ya se conoce, con futbolistas que se han enamorado de la tricota rojinegra.
En un viaje al pasado, recordamos primero a Arturo Rodenak, histórico guardameta argentino que vino por seis meses y se quedó toda su vida.
CASOS
En casos más contemporáneos, imposible no mencionar a Gastón Cellerino, atacante que estuvo en Rangers el 2008 y nunca se olvidó de Talca. Lo mismo con Mariano Celasco, que se radicó o el paraguayo Rodrigo Riquelme.
Otros nombres son Rubens Nicola, Omar Enrique Mallea, Cristian “Titi” Milla y Ezequiel Cacace, donde su periplo en el Maule les ha impregnado un amor y cariño por el club.
Otrs particularidades son los casos de Iván Álvarez y Christopher Díaz, pese a sus pasados en Curicó. El “Coca” estuvo cinco años en Rangers y se enamoró del piducano y hoy en día es un hincha más. Son muchos ejemplos, pero con ellos poder graficar este vínculo en este 14 de febrero.














